Un pedido de auxilio! Club Villa Francisca se cae a pedazos

El club Villa Francisca ha servido como “muro de contención” para proteger a niños y adolescentes de la degradación que afecta a la sociedad. Pero esa muralla ha ido perdiendo fuerza con el paso de los años, debido a la falta de apoyo y al mal estado de sus facilidades.
A pesar de los múltiples reclamos que ha hecho a diferentes organismos del Estado, nadie atiende a su S.O.S. Apenas sobrevive de lo poco que pueden aportar los responsables de esa organización que muchas veces tienen que acudir a la caridad de ex miembros del club que viven aquí y en el exterior y a uno y otro donante local.
“No tenemos dolientes”, grita una y otra vez Rafael Rincón (Toco Toco) un miembro fundador de ese club que lamenta la precariedad en la que opera “un club que lo que hace es servir a una juventud que no anda en las calles por aquí, haciendo y deshaciendo”.
“Queremos preservar niños y jóvenes sanos. No queremos que se pierdan, como andan muchos por ahí, pero las autoridades no nos hacen caso”, expresa “Toco Toco” Rincón.
Recuerda que gente como el presidente Danilo Medina, Euclides Gutiérrez Féliz, Siquió NG Cortiñas y muchos otros que hoy son funcionarios y otros que han sido, “nos han ayudado”.
En tanto que Rubén Montes De Oca, presidente del club Villa Francisca, apela a la sensibilidad del Gobierno y pide que “vengan a salvar el club Villa Francisca, porque según afirma “se nos está cayendo a pedazos”.
Desde hace varios años han venido reclamando una remodelación general de ese club que va rumbo a sus 54 años de haber sido fundado (27 de julio de 1963), con una dilatada trayectoria de labor deportiva, social y cultural en esta barriada y pese a sus limitaciones no ha cesado de trabajar con niños y jóvenes de todas las edades.
Pero en los últimos tiempos esa faena se ha visto disminuida por la falta de respaldo, lo que ha resultado en que una buena franja de jóvenes no se ha podido incorporar a las actividades que se desarrollan en las facilidades del club. 
Club Villa Francisca urge reparación
Montes de Oca afirma que los dirigentes del club llevan años esperando un doliente que le ayude a levantarse de la carencia y el creciente deterioro que presentan sus facilidades.
El amplio pabellón situado en la calle Caracas número 98, casi esquina Enriquillo, fue intervenido en una ocasión por la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) que apenas inició los trabajos y desde entonces nada se ha hecho y las gestiones de sus directivos para que se complete la remodelación han fracasado.
Aún así, el club no ha dejado de tener eventos deportivos, culturales y recreativos, pero con muchas limitaciones. Apenas pueden dar algún tipo de mantenimiento gracias a la generosidad de ex miembros y algunas instituciones que utilizan el local.
 “Necesitamos un doliente que nos ayude a levantar este moribundo monumento”, clama a viva voz Rubén Montes de Oca, un dilatado presidente que junto a otros hombres de la zona han mantenido viva esa entidad.
Al referirse al estado de la instalación, cuyo techo filtra por doquier, un tabloncillo dañado por las trazas, salones cerrados por la falta de equipos y una carencia general de equipamientos y materiales, Montes de Oca proclama que la dirigencia del club “tiene la mano extendida a ver si aparece alguien o una institución, o el Gobierno que nos meta la mano”.
“La juventud de Villa Francisca necesita tener una instalación con las facilidades, es una manera de evitar que nuestros jóvenes se nos vayan de la mano a otras actividades no santas”, expresa Montes de Oca quien lleva sobre sus hombros la mayor carga en su status de presidente.
La última puerta que han estado tocando es la del despacho del actual Ministro de Deportes, Danilo Díaz, pero todo ha quedado pendiente de una audiencia con el funcionario.
El polideportivo del club Villa Francisca, resultado de una permuta que el Gobierno logró con varias instituciones sindicales con una renombrada tienda, apena sobrevive.
Multidisciplinario
El club Villa Francisca es uno de esas entidades multidisciplinaria y brinda una labor social.
Aún sobrevive un dispensario médico, pendiente de habilitar está un laboratorio de informática que nunca ha sido habilitado-
El baloncesto representa la disciplina más practicada en el club, con una matrícula de unos 1,700 jóvenes, empero las diferentes categorías lo hacen en un tabloncillo agrietado, con más de 7 años en esas condiciones y  poco a poco pierde la batalla ante la carcoma, pero aún así continúan echando la batalla. Voleibol, boxeo, taekwondo, pesas, karate, lucha, gimnasio son otros de los deportes más practicados en una población de deportistas que supera los 2,500 miembros. Pero los salones situados en la parte trasera, apenas tienen rótulos que identifican la actividad que allí se debe desarrollar.
Un tabloncillo con más de cinco años en estado deplorable, cambios en el aluzin del techo, el cual es el mismo desde 1998 y que el tiempo lo ha deteriorado casi en su totalidad, lo que permite que caiga mucha agua dentro cuando ocurren lluvias.
SIGUE ADELANTE
Hoy el club luce una instalación dañada por el tiempo y la falta de mantenimiento, pero sigue adelante.
Montes De Oca recuerda que la Oficina de Ingenieros Supervisores del Estado se hizo un levantamiento del club y se autorizó el remozamiento total de la instalación, pero nada se ha hecho. En esa ocasión hicieron contacto con licenciado Danilo Díaz, que en ese entonces era responsable del Centro de Gestión, pero no se llegó a concretizar la anhelada remodelación.
Montes de Oca destacó que cada día realizan varias secciones de Zumba y aeróbicos, actividad que en las diferentes jornadas cuenta con la presencia de decenas de damas del sector, además de entrenamientos de algunos deportes de combate y baloncesto.
Al club no llegan recursos del Gobierno para sus actividades y apenas tiene dos monitores y dos personas que desempeñan labor de conserjería. “Es una pena que un club que funciona en una barriada tan importante, donde hay tantos niños y jóvenes, esté en estas condiciones”, dice Montes de Oca con impotencia.
Mientras espera por un doliente que vaya en su auxilio, el Club Villa Francisca sigue librando la batalla, pues su presidente Rubén Montes se muestra esperanzado en que en cualquier momento su pequeña petición tenga un matiz positivo.
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